Estrategias para sanar al afrontar la pérdida de una mascota

Escrito por Linda Harper, Ph.D.

Es tan difícil despedirnos de las mascotas, nuestras fieles compañeras. El dolor que causa la pérdida de una mascota es muy profundo y sobrellevar su pérdida puede representar todo un reto.

El lazo afectivo entre las personas y las mascotas

Las siguientes son algunas de las razones por las que la pérdida de una mascota puede ser especialmente dolorosa:

  • Nuestra relación con las mascotas se basa en vínculos especiales y particulares, ya que son diferentes de cualquier otra relación en nuestras vidas. Nuestras mascotas nos ofrecen amor y apoyo incondicional y siempre nos acompañan, sin importar cuál sea nuestro estado de ánimo.  
  • Nuestras mascotas están a nuestro lado en las diferentes etapas de transición de nuestras vidas: durante la niñez, cuando nos graduamos de la secundaria o de la universidad, en una enfermedad grave, al mudarnos o cuando cambiamos de trabajo, si perdemos a un(a) amigo(a) y hasta durante la muerte de nuestros padres u otro ser querido. A menudo, las mascotas representan esa relación constante, reconfortante y confiable con la que podemos contar en los momentos difíciles y los cambios que experimentamos en la vida.  
  • A veces pasamos más tiempo con nuestras mascotas que con cualquier persona. O es posible que compartamos más con ellas que con alguien más, pues compartimos nuestros verdaderos sentimientos y estados de ánimo, nuestras lágrimas y conversaciones con ellas. Esta intimidad profundiza la relación y deja un gran vacío cuando la mascota ya no está con nosotros.
  • Nuestras mascotas permiten que demos lo mejor de nosotros mismos. Por eso, cuando ya no están, a menudo sentimos que hemos perdido algo que forma parte de nuestro ser.  
  • Las mascotas nos enseñan a dar más amor y a aceptar a los demás. Con ellas, es seguro mostrarles que las amamos con todo el corazón, por lo que aumenta nuestra capacidad de entregarnos a los demás. Por eso, es natural que la pérdida de una mascota también se sienta más.
  • Las mascotas refuerzan nuestra propia esencia humana, pues nos llegan hasta el alma. Por esta razón, sentimos esa pérdida y ese vacío desde lo más profundo de nuestro ser.  
  • Nuestras mascotas llegan a ser parte de nuestra identidad. Por ejemplo, yo era la mamá de Blackie o amiga de Winston. Nos gusta quiénes somos y en quiénes nos transformamos cuando estamos con ellas.
  • Por nuestras mascotas, desarrollamos un sentido de propósito y una razón de ser, ya que dependen de nuestros cuidados para satisfacer sus necesidades básicas. Nos sentimos bien con nosotros mismos cuando participamos en todo lo que supone cuidar a una mascota con una enfermedad grave.  
  • Las mascotas satisfacen nuestra necesidad básica de tener contacto físico y contar con afecto en nuestras vidas. Sentimos que los brazos están vacíos si ya no podemos abrazar, acariciar y acurrucarnos con nuestras queridas mascotas.  
  • La pérdida de una mascota puede ser especialmente difícil, ya que es posible que algunos de nuestros amigos, familiares y compañeros de trabajo no comprendan lo que estamos sintiendo. Ellos podrían decir cosas como: “Supéralo. Era solo una mascota”. 

Recursos sobre la pérdida de una mascota

Cómo afrontar la pérdida de una mascota

Es normal sentir emociones muy fuertes y profundas de duelo después de perder a una mascota. Las siguientes son algunas de las reacciones comunes que podrías tener cuando fallece tu mascota. También se incluyen algunas estrategias que te ayudarán a superar estas emociones dolorosas:

Tristeza intensa. Te sientes devastado(a) y con el corazón destrozado. Es posible que llores mucho. Te dices: “Mi compañero(a) debería estar aquí. Simplemente no puedo aceptar que ya no esté”. El tiempo te ayudará a sanar. Permítete sentir estas emociones, pero si se vuelven demasiado dolorosas, tómate un descanso y distráete haciendo algo totalmente diferente.

Culpa. Los sentimientos de culpa impiden que podamos aceptar la realidad de nuestra pérdida. Pensamos en esa posibilidad de “si tan solo…” Esto es normal, pero debemos recordar la buena vida que le dimos a nuestros amigos de cuatro patas y que hicimos todo lo que pudimos por ellos.

Enojo. Esta emoción puede dirigirse hacia nosotros mismos o quizás hacia un(a) veterinario(a). Es posible que nos resintamos con nuestras otras mascotas o con personas que parecen no comprendernos. Trata de recordar que el enojo surge del dolor. Estás enojado(a) porque debes sobrellevar el hecho tan doloroso de que tu querido(a) compañero(a) ya no está contigo. Cuando recuerdes que arremeter contra los demás o culparlos, o incluso culparte a ti mismo(a), no hará que tu compañero(a) regrese, tu enojo comenzará a disiparse. Para superar los sentimientos de enojo y comenzar a encontrar paz, concéntrate en los sentimientos de amor y de aceptación que compartieron en ese vínculo tan especial que tuvieron o recuerda algún momento particularmente feliz que hayan vivido juntos.

Ansiedad. Es posible que te preguntes: “¿Podré superar esto?”. La respuesta es sí. Date tiempo y espacio. Sé amable contigo mismo(a). Vive un día a la vez. Date lo que necesites: comida que te reconforte, siestas, tiempo a solas y en silencio, un día libre o tiempo con amigos. Habla con personas que te comprendan. Puede ayudarte hablar sobre tus sentimientos con otras personas que hayan pasado por la misma pérdida. ¡Hay personas que sí entienden! Hazles saber a los demás que estás pasando por un momento difícil. Piensa en la posibilidad de formar parte de un grupo de apoyo o de llamar a una línea de ayuda para personas que han perdido una mascota. Hay muchos libros, artículos, poemas y recursos en línea, como salas de charla (chat) y sitios web sobre la pérdida de mascotas, que te pueden ayudar a sobrellevar tu pérdida.

Oleadas de dolor. No te sorprendas si, justo cuando creías que comenzabas a sentirte mejor, sientes como si volvieras a caer. Esto es normal. En el duelo por la pérdida de una mascota, estos altibajos son más comunes que atravesar etapas predecibles. Permítete vivir el duelo a tu manera y a tu propio ritmo. No olvidarás a tu mascota, pero llegará un momento en el que podrás recordar a tu ser querido con más sonrisas y alegría que con lágrimas y tristeza.

Otras estrategias para afrontar la pérdida de una mascota

Cuando te sientas listo(a), piensa en cómo te gustaría honrar la memoria de tu querida mascota. Unos días o incluso unas semanas después de sufrir la pérdida, me gusta escribir un poema y colocarlo con una foto de mi mascota. Luego comparto mi expresión poética con otras personas que conocían a mi compañero(a) peludo(a). Tal vez desees hacer un álbum de recortes o relatar o escribir historias. Una ceremonia con velas para honrar la memoria de tu mascota podría ayudarte a aceptar la pérdida. Algunas personas las recuerdan colocando una piedra especial en un jardín, una placa o un ladrillo en un santuario para animales, o efectuando una donación en nombre de su querida mascota.

Si tienes otras mascotas, pasa más tiempo con ellas. Si no las tienes y no estás listo(a) para tener otra, juega con la mascota de otra persona. Piensa en la posibilidad de ofrecerte como voluntario(a) en un albergue o de acoger temporalmente a una mascota. No hagas nada hasta que te sientas listo(a). Tú debes decidir cuándo es el momento adecuado para abrirle tu corazón a otra mascota de compañía que te brinde amor. Si aún no estás listo(a) para tener una mascota de verdad, un animal de peluche podría darte un poco de consuelo.

Recuerda que nuestras mascotas se sienten plenas cuando nos brindan alegría y felicidad y no quieren que estemos tristes. Las mascotas desean que sigamos adelante, que seamos felices y que volvamos a amar. Creo que uno de los mejores homenajes que podemos rendir a nuestras mascotas que han fallecido es adoptar y amar a otra, pero solo cuando nos sintamos listos.

Algo que les debemos a nuestros amigos peludos es mantener vivo el legado de amor, por lo que no debemos simplemente cerrarnos y protegernos. Mantente anuente a la posibilidad de cuidar a las mascotas, ya sean las tuyas, las que estén bajo tus cuidados temporales, las de otras personas, o mascotas que ni siquiera conozcas o que no tengan un hogar y se encuentren en un albergue. Mantén ese vínculo tan especial entre los seres humanos y las mascotas de compañía y continúa promoviendo el valor de esta relación. Debemos continuar con la misión de nuestras mascotas de dar amor.

Finalmente, recuerda que eres una persona bendecida. Después de todo, tuviste el privilegio de ser alguien que compartió la vida de esa mascota tan especial. Estableciste un vínculo muy particular que cambió quién eres para bien y esto es algo que nadie te podrá quitar jamás. El espíritu de tu amigo(a) de cuatro patas vivirá por siempre en tu corazón.

Obtén más información sobre cómo rendir homenaje a tu mascota con Best Friends Animal Society y los lugares donde pueden descansar en Angels Overlook y Angels Rest »

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Hace tan solo unos años, en este país se sacrificaban un número asombroso de perros y gatos simplemente porque los albergues no contaban con el apoyo de la comunidad ni con los recursos necesarios para salvarles la vida. Ahora esa estadística es de menos de medio millón al año, pero aún queda trabajo por hacer para garantizar que todos los perros y gatos de Estados Unidos encuentren un lugar seguro al que llamar hogar.

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